PUNTO Y FINaL
Cuando una minúscula siente que ha cumplido su función, o que se cierra el círculo, o que se acaba el capítulo... o como los lectores de este blog quieran llamarlo, ni los premios ni las musas-troll consiguen retenerla, sabe que hay que cerrar el libro.Lo hace dando las gracias, infinitas y humildes gracias por cada vez que alguien la visitó y leyó sus bobas palabras. Por los comentarios, por las sonrisas que éstos le han regalado y por miles de cosas que nunca acabaría de nombrar una por una.
Se va con alegría y desea que así se por parte de todos los que la visitaron porque no es una despedida: ellos y ellas seguirán leyendo y escribiendo hileras de pequeñas minúsculas, que cumplirán su función y sus ciclos y les acompañarán alborotando los textos con las niñerías que aquí he ido relatando.
Gracias.
Actualización
Tanhäuser me hace este magnífico regalo (gracias de nuevo, amigo):
























