Siguiendo con los consejos para librarse de una minúscula sobrante (y/o molesta/ pesada/ demandante) que habitualmente damos en este blog, hoy aportaré otro menos delicado pero igualmente eficaz. Es una práctica habitual cuando nos sobran letras o cuando las escogemos erróneamente, que nadie se muestre escandalizado pues todos lo hemos hecho alguna vez: se trata de tacharla (algunos se preguntarán "¿Tacharla de qué?"; bueno, allá cada cual en su elección).
Tengan en cuenta que cuando a una minúscula se la tacha (de lo que sea), ésta ya se ve atada a su papel por el fino hilillo que acabamos de dibujar alrededor de su cuerpecito enclenque. Pero tal vez con esto no baste, pues la pequeña seguirá pataleando y protestando desde el lugar en el que la hemos fijado, reclamando su libertad de minúscula cambiante y paseante. Si este es el caso, táchela de nuevo. Y otra vez si es necesario. Cúbrala de finos hilillos de tinta hasta que ni se la vea y quede perfectamente amordazada.
La minúscula seguirá ahí, con su locura boba intacta, pero usted ya no tendrá que soportarla más.

Cuando ya te tachan no hay nada que hacer, pasa lo mismo que con los prejuicios y los miedos, es mejor acusar que comprender, y así algunas somos tachadas sin saber de qué... demasiados tachaduras ensucian un buen texto..
ResponderEliminarun saludo a esas resistentes minúsculas
Así es Ico, cuando te tachan, ya no hay nada que hacer. Es más fácil desintegrar un átomo que una tachadura, porque a una minúscula se la puede tachar, pero ¿quién tacha la tachadura?
EliminarUn beso
Oye hermano, que artículos tan creativos entregas cada vez. Te felicito y te pido que sigas escribiendo, la verdad, tienes mucho talento. Siempre te leo con gusto y me robas una carcajada.
ResponderEliminarHasta la próxima.
Muchas gracias por tus palabras, estas cosas siempre animan. Espero ahora seguir a la altura de las expectativas.
EliminarUn abrazo
Los hay que sólo se dedican a tachar...pero no se dan cuenta de cuántas minúsculas quedan todavía libres.
ResponderEliminarUn beso sin tachones.
Ese es un gran problema: las minúsculas libres. No sabes la de dolores de cabeza que pueden llegar a causar. Yo a la mía la tengo suelta por casa y, bueno, qué te voy a contar, me hace una detrás de otra.
EliminarUn beso