Las minúsculas dicen ahora que menos es más. Lo dicen y lo gritan a los cuatro vientos, lo defienden casi como a su religión y, lamentablemente, lo hacen con total convencimiento de su veracidad. El refranero popular les ha jugado una mala pasada a las pobres porque como "no es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita" ellas deducen de ahí que menos es más.
Las mayúsculas intentan por todos los medios hacerlas entrar en razón, agitan sus brazos cubiertos de pulseras, les exigen la cordura... pero con muy poco éxito. O ninguno.
Al acabar estos infructuosos debates, las unas se van a dormir panza arriba y las otras a comprobar si hay modo de unificar las facturas a crédito en un mismo pago mensual, o a pedir otro crédito en caso de que no.
-Menos es más, menos es más... Bah, cualquiera hace caso a estas bobas. -refunfuñan las mayúsculas.