Si habéis decidido llevar las minúsculas al campo, debéis tomar algunas precauciones que con el tiempo iré relatando aquí.
Una de estas precauciones consiste en asegurarse de que no habrá amapolas en el lugar elegido.
Una de estas precauciones consiste en asegurarse de que no habrá amapolas en el lugar elegido.
Las minúsculas sienten purita adoración por estas asilvestradas flores. Aman su color intenso y su delicadeza. Veneran esa fragilidad valiente, el empeño de estas flores en no dejarse arrancar sin marchitarse a los pocos minutos, a modo de protesta por el secuestro.
"Son flores libres" -piensan las bobas. Y se quedan (ad)mirándolas desde lejos, temerosas de lastimar su libertad y su felicidad de flor.
(y, desde lejos, imaginan en secreto cómo sería besarlas, sólo una vez, sólo un poquito)
(y, desde lejos, imaginan en secreto cómo sería besarlas, sólo una vez, sólo un poquito)
