IMPRESIONaBLES
escrito el
domingo, diciembre 18, 2011
A veces las minúsculas sacan brillo a su tinta, se acicalan, se acercan a la página y cumplen todos los demás preparativos rituales de antes de tenderse a escribir... pero en el último momento, ya con las faldas arremangadas y una patita sobre el borde de la hoja, les entra un extraño escalofrío y se retiran de la página sin haber escrito nada.
Esto ocurre en los días de mayor violencia en las noticias. O cuando la minuscula ha estado mucho tiempo alejada de la realidad y vuelve de pronto a ella, sin ninguna preparación previa, sumergiéndose de cabeza en los informativos.
Así de fácil es impresionar a las tontuelas. Así de fácil enmudecerlas.
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Pobres jovencitas, pero las minusculas no envejecen? Y los años no les sirve de experiencia?
ResponderEliminar¿Y para qué quiere una minúscula escuchar las noticias escritas por mayúsculas y para mayúsculas?
ResponderEliminar¿el miedo a la página en blanco? que discurra, que se deje ir, que deje volar su gran creatividad y que se deje de realidad chata monótna y aburrida..
ResponderEliminarAlejandra, las minúsculas no envejecen nunca. Jamás. Y lo de la experiencia... mejor no hablamos, pobrecitas, porque ya sabes la clase de experiencias tienen ellas.
ResponderEliminarMiguel de Luis... buena pregunta. Seguro que si se lo pregunto a ellas se quedan mudas por un buen rato (ya falta me hace).
Ico, es que a veces la página está fría y sólo con apoyar el dedo gordo del pié sobre ella, las pequeñajas se espantan y salen corriendo (y acaban muertas de risa, como siempre).